Cambios de color, textura y apariencia de la piel
La inflamación prolongada puede coexistir con cambios de color en la piel (palidez, coloración morada o azulada), endurecimiento o engrosamiento de la piel en piernas y piel brillante o reseca en extremidades. También pueden observarse cambios en uñas o crecimiento del vello en piernas (signos circulatorios). Estos hallazgos aportan información relevante durante una consulta para control de hinchazón prolongada y ayudan a contextualizar el estado de los tejidos.
